lunes, 30 de julio de 2012

Juan

Me queda el silencio
y tal vez
preguntarme
por un rato

qué infierno movió tus ansias 
y tus manos

acaso efusión y alegría
¿eran modo de llanto?

por qué diablos te soltaste 
y no encontraste 
oídos
palabras
ni un alma de cálidos brazos

valiente o cobarde
qué mas da...
es lo mismo para el caso

callado
amable
con tímida sonrisa
no quiero imaginarte desquiciado

tu recuerdo aliado con un trago, me atosiga
¡estoy que me lleva el carajo!
¿qué causa jodida dispone a un hombre raso
resuelto a convertirse
tan sólo
en festín de gusanos...?

Desangrando



¿Qué tiene tu nombre, hoy, 
que sangra boca y garganta 
cuando intento pronunciarlo?

tu recuerdo, en mi cuerpo 
hoy es náusea…
me duele notarlo 

y me ausento
y sueño 
y no te veo
y descanso

de repente, despierta
gritar otra vez, tu nombre, quiero 
pero punza mi cabeza de pensarlo

¿cómo es que me torturan cinco letras 
y si pruebo un susurro 
provoca ardor en mis labios? 

¿cómo nació esta abversión?
¿qué me llevó al dolor?
no me explico esta mancha en el teclado
roja
abundante
viscosa
que paraliza mis dedos
y detiene mis manos


y aguantando molestia y llanto
intentaré un esfuerzo 
unas letras
para decir
tan sólo
te amo

domingo, 29 de julio de 2012

Tu mano



                                                                                                                         Para M 
Aquella mano tibia, de amigos
que sin condición tendiste 
cuando recorrimos 
la vieja calle de la estación del tren en Guanajuato,
un día de octubre, al anochecer
y me dijo, quedas perfecta aquí, este es tu espacio...

Esa, conoce las exactas dimensiones
para hacer el café que complementa mi lectura;
ella, exprime naranjas suculentas
que degusto sabor ternura
y sedienta
me aquieta
-tú dices que me quieres hidratada-
y si parezco sombría, 
tu mano acertada me alivia
con un trago amargo
fruta dulce, fresca bebida
o el más delicioso bocado.

En noches heladas que mi cuerpo tiembla
es tu tacto la frazada tibia
convertida sin malicia
en el más hondo apretón.

Esa mano, que baja despacio por mi espalda
y más abajo, traviesilla
con dulzura me pellizca;
la unidad de medida de mi cuerpo
que funde mi piel, cuando alerta, 
tus palmas reconoce,
hoy sabe que estoy desfallecida
que nunca me suelte
necesito.

Para mí, esa, 
tu mano
es la de Dios.

viernes, 27 de julio de 2012

Juego



Revés planeado
línea entre vida y muerte
el punto donde cruza lo insensato
inquietud de sonrisa contenida 
convertida a dulce llanto
 
inoportuno y grato
te muestras como abismo
¿cómo puede ser la mezcla
de temor y regocijo?
 
nudo vivo en la garganta
como lágrima atrapada
y si acaso liberada
tomas forma de suspiro


eres el sustento de paciencia
ante el más sublime laberinto
 
me decido y me detienes
lo pensamos, te decides, discutimos
renunciamos nuevamente
 
absorta me nombras y no sé por qué
regresar a mi mente te permito
otra vez me doy cuenta que me tienes 
 
este juego de vivir
como hoja de una rama
luna de un sol
polvo en el viento cambiante
por momentos poliniza
y en otros, ensucia, revuelve
 
hoy toma forma
del desastre que me acaba
y lentamente
me demuele

Ojalá



El manantial que nutrió tu recuerdo
hoy, languidece
desgano, silencio y distancia
se vierten...


el agua se aquieta, rendida parece
-son tal vez mis ojos
que a crear una imagen, desmerecen
o mi renovada boca que probó de la fruta
sabor diferente
o mis oídos que se cierran a los ruidos de esperanza
ahora estridentes-
 
Ojalá esa tierra que bebió tus rastros
no encuentre la forma
de pintarse verde...

Inminente



El dolor de lo inminente:
la enfermedad
la soledad
el amor equivocado
 
Cuando caes a cuenta, ya los tienes
intentar remedio, esfuerzo vano
estrujan, aprietan, son ingratos
de repente con nosotros se divierten
 
Como buenos traicioneros
suelen matar suavemente
leyendo
cantando
platicando
cada quién sabrá qué hacerle
oponer resistencia es más pesado
propongo sobrellevar con paciencia
y por un tiempo, mimarlos
dejarse llevar en sana travesía
que nos han de soltar algún día...

Guardo



Guardo para ti un sutil resentimiento
y ceniza dispersa de esperanza
la imagen de kilómetros de suelo
sal de mis lágrimas
 
Un poco de la sombra
que vistió tantas veces mi cara
el desgano que me tuvo prisionera
absorta 
lenta
ensimismada
 
El punto donde, perdida la mirada
encontró claridad en el paisaje y la movió
me hizo levantarla


Una leve y apacible sonrisa
de sentir, que de todo lo que fue
no queda nada